Cirugía de Paratiroides
Tratamiento especializado del hiperparatiroidismo y enfermedades de las glándulas paratiroides
El Dr. Carlos Gustavo Rivera Robledo se especializa en el tratamiento quirúrgico del hiperparatiroidismo primario mediante técnicas de mínima invasión orientadas a lograr una alta tasa de resolución con la menor molestia posible.
¿Qué son las paratiroides?
Las glándulas paratiroides son pequeñas estructuras ubicadas junto a la tiroides que tienen una función fundamental: regular los niveles de calcio en la sangre mediante la producción de la hormona paratiroidea (PTH).
El hiperparatiroidismo ocurre cuando existe una producción excesiva de PTH. Cuando una glándula produce más hormona de la necesaria, los niveles de calcio aumentan y comienzan a aparecer alteraciones que pueden afectar la salud de forma importante.
¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía de paratiroides?
La cirugía está indicada cuando existe una glándula enferma que está causando daño al organismo debido a la elevación crónica del calcio.
Los motivos más frecuentes incluyen:
Calcio elevado en sangre
Osteoporosis
Fracturas asociadas a la pérdida de calcio en los huesos
Cálculos renales
Disminución de la función renal
Sospecha de cáncer de paratiroides
Cada caso requiere una valoración individualizada para determinar el tratamiento más adecuado.
Identificar la glándula enferma es una parte fundamental del tratamiento
Antes de la cirugía es necesario localizar con precisión cuál de las glándulas está causando el problema.
Los estudios más utilizados para lograrlo son:
Ultrasonido de cuello.
Gammagrama de paratiroides.
En casos más complejos pueden utilizarse otros estudios como tomografía, resonancia magnética o PET.
Una localización adecuada permite realizar una cirugía dirigida, menos invasiva, con una recuperación más rápida y sobretodo, exitosa.
Cirugía de mínima invasión y monitoreo transoperatorio avanzado
Beneficios de la cirugía de paratiroides
Normalización del calcio en sangre.
Detención del proceso de descalcificación ósea.
Disminución del riesgo de fracturas.
Protección de la función renal.
Recuperación rápida.
Molestias mínimas.
Alta hospitalaria en menos de 24 horas.
¿Cómo se realiza la cirugía de paratiroides?
Una vez identificada la glándula enferma, se realiza una cirugía dirigida para retirarla mediante una incisión pequeña.
Durante el procedimiento se verifica en tiempo real que la respuesta al retiro de la glándula sea la correcta mediante la medición de PTH transoperatoria.
Esto permite confirmar el éxito del tratamiento durante la misma cirugía.
Cuando la glándula está correctamente localizada, el procedimiento suele durar menos de 60 minutos.
¿Qué tan segura es la cirugía de paratiroides?
La cirugía de paratiroides requiere una gran precisión técnica debido al pequeño tamaño y fragilidad de estas glándulas, así como a su cercanía con estructuras importantes del cuello.
Las posibles complicaciones incluyen alteraciones temporales o permanentes de la voz por afectación de los nervios laríngeos, dificultad para identificar la glándula enferma durante el procedimiento o sangrado que requiera una nueva intervención; sin embargo, su frecuencia es baja cuando la cirugía es realizada por un especialista con experiencia en enfermedades de las paratiroides.
Los porcentajes de complicaciones reportados por el Dr. Rivera corresponden a procedimientos realizados dentro de una práctica altamente especializada en cirugía de paratiroides, equiparables a los estándares de las mejores instituciones a nivel internacional.
Tecnología al servicio de tu seguridad
Para lograr los mejores resultados posibles se utilizan técnicas avanzadas que permiten realizar procedimientos precisos y mínimamente invasivos:
Microcirugía.
Lupas especiales de magnificación.
Ultrasonido intraoperatorio para localizar la glándula enferma.
Neuromonitorización de los nervios de la voz.
Medición de PTH transoperatoria.
Estas herramientas permiten realizar incisiones más pequeñas y aumentar la precisión del procedimiento y tener mejores resultados.
Menos dolor y
menos tiempo de
recuperación
La mayoría de los pacientes puede hablar y comer el mismo día de la cirugía, regresar a casa en menos de 24 horas y continuar su recuperación sin necesidad de cuidados especiales.
Generalmente no se requieren cuidados especiales ni adaptaciones en casa. El dolor suele ser leve y se controla fácilmente con medicamento.
En términos generales, los pacientes retoman sus actividades habituales entre los 10 y 14 días posteriores al procedimiento.
La recuperación puede variar dependiendo de la complejidad de cada caso y de la extensión de la cirugía realizada.
La experiencia del cirujano marca la diferencia
El éxito de la cirugía de paratiroides depende de múltiples factores, incluyendo la complejidad de la enfermedad, la correcta localización de la glándula enferma y la experiencia del especialista.
Cuando se identifica y retira correctamente la glándula responsable del problema, la posibilidad de curación es superior al 98%.
Por ello, la experiencia en el manejo de enfermedades paratiroideas y la realización frecuente de este tipo de procedimientos son elementos fundamentales para obtener los mejores resultados.
Preguntas frecuentes sobre la cirugía de paratiroides
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Muchas personas no presentan síntomas al inicio. Cuando aparecen, los más frecuentes son:
Dolor de huesos.
Cansancio crónico.
Cálculos renales.
Nerviosismo e irritabilidad.
Problemas para dormir.
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Solo cuando existe una elevación extremadamente importante del calcio en sangre, conocida como crisis hipercalcémica. En estos casos puede ser necesario hospitalizar al paciente para estabilizarlo antes de la cirugía.
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La mayoría de las veces se utiliza anestesia general, aunque en casos seleccionados puede realizarse con anestesia local.
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Generalmente menos de 24 horas.
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En la mayoría de los casos, para una cirugía sin cicatriz, es posible realizar la paratiroidectomía transoral (a través de la boca) o con laparoscopia (incisiones milimétricas ocultas).
Cuando se requiere un abordaje tradicional, la cicatriz se localiza en la parte anterior del cuello. Al realizarse en un pliegue natural y con técnicas especializadas de cierre, suele ser prácticamente imperceptible.
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Normalmente no. Sin embargo, dependiendo del grado de afectación de los huesos, algunos pacientes pueden requerir calcio o medicamentos específicos durante su recuperación.
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Cuando se retira correctamente la glándula enferma identificada por los estudios, la posibilidad de curación es superior al 98%.
Existe un porcentaje pequeño de pacientes que puede requerir una segunda intervención debido a la presencia de otra glándula enferma.
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La enfermedad continúa progresando.
La descalcificación de los huesos aumenta, el riesgo de fracturas se incrementa y la función renal puede deteriorarse de forma importante. También pueden aparecer calcificaciones en las válvulas del corazón y complicaciones graves como alteraciones del ritmo cardíaco, infartos o pancreatitis aguda.
Agenda una valoración especializada
Si presentas niveles elevados de calcio en sangre, osteoporosis, fracturas sin causa aparente o cálculos renales recurrentes, una valoración especializada puede ayudarte a identificar la causa y determinar el tratamiento más adecuado.
Agenda una cita presencial o en línea para recibir una evaluación personalizada.