Cirugía de Tiroides
Tratamiento especializado de nódulos tiroideos, bocio, hipertiroidismo y cáncer de tiroides
El Dr. Carlos Gustavo Rivera Robledo se especializa en el tratamiento de enfermedades benignas y malignas de la tiroides, utilizando técnicas avanzadas orientadas a lograr tres objetivos fundamentales: resolver la enfermedad de forma segura, preservar la función de la voz y obtener el mejor resultado estético posible sin dolor.
¿Qué es la tiroides?
La tiroides es una glándula ubicada en la parte anterior del cuello. Su función es producir hormonas que participan en múltiples procesos del organismo, incluyendo el metabolismo, la energía y el funcionamiento de distintos órganos.
Cuando aparecen nódulos, crecimiento de la glándula o tumores, puede ser necesario realizar estudios especializados para determinar el tratamiento más adecuado.
Preservar tu voz es una prioridad en la cirugía de tiroides
La voz es una de las principales preocupaciones de quienes necesitan una cirugía de tiroides.
Durante el procedimiento existen estructuras nerviosas encargadas del movimiento de las cuerdas vocales que deben ser identificadas y protegidas cuidadosamente.
Por ello, el Dr. Rivera emplea neuromonitorización laríngea, una tecnología que permite localizar y monitorear los nervios de la voz durante la cirugía.
El objetivo es preservar la integridad de las cuerdas vocales, mantener la calidad de la voz y minimizar el riesgo de complicaciones relacionadas con el habla, la alimentación o la respiración.
Resultados funcionales y sin cicatriz
Resolver la enfermedad es solo una parte del tratamiento.
La cirugía también debe cuidar la funcionalidad del cuello y el resultado estético.
Beneficios de una cirugía realizada por un especialista
Recuperación rápida.
Menor riesgo de complicaciones.
Molestias postoperatorias mínimas.
Preservación de la voz.
Protección de las glándulas paratiroides.
Cicatrices discretas.
Resultados funcionales y estéticos de excelencia.
¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía de tiroides?
Se recomienda en casos como:
Nódulos tiroideos que ocasionan síntomas.
Tumores con sospecha de malignidad.
Cáncer de tiroides confirmado.
Bocio multinodular.
Crecimiento de la glándula que dificulta respirar o pasar alimentos.
Hipertiroidismo.
Pide una valoración si presentas:
Crecimiento o bolitas en el cuello
Cambios en la voz
Dificultad para pasar alimentos o líquidos
Sensación de presión o asfixia
Familiares con enfermedades tiroideas
Presencia de nódulo tiroideo en ultrasonido
Cada caso requiere una valoración individualizada para determinar el tratamiento más adecuado.
¿Cómo se realiza la cirugía de tiroides?
La cirugía se realiza bajo anestesia general.
Durante el procedimiento el paciente permanece completamente dormido y conectado a una máquina que le permite respirar de forma segura.
Se realiza una pequeña incisión en el sitio a tratar y se lleva a cabo la cirugía utilizando técnicas especializadas y tecnología avanzada.
Antes de finalizar, se revisa cuidadosamente que no exista sangrado, se realiza el cierre de la herida y el paciente pasa al área de recuperación para vigilancia postoperatoria.
Una vez que se confirma que la evolución es adecuada, puede regresar a casa.
¿Qué tan segura es la cirugía de tiroides?
La cirugía de tiroides es un procedimiento seguro cuando es realizado por un especialista con experiencia en enfermedades tiroideas.
Las posibles complicaciones incluyen alteraciones temporales o permanentes relacionadas con la voz, los niveles de calcio o el sangrado; sin embargo, su frecuencia es baja cuando la cirugía es realizada por un experto.
Los porcentajes de complicaciones reportados por el Dr. Rivera corresponden a procedimientos realizados dentro de una práctica altamente especializada en cirugía de tiroides.
Tecnología al servicio de tu seguridad
Para disminuir riesgos y favorecer una recuperación más rápida se utilizan herramientas y técnicas avanzadas como:
Neuromonitorización de los nervios de la voz.
Biopsias de nodulo tiroideo guiado por ultrasonido.
Lupas de magnificación quirúrgica.
Dispositivos de energía avanzada que reducen el sangrado.
Técnicas de mínima invasión.
Suturas absorbibles para una cicatrización más estética.
Estas herramientas permiten realizar procedimientos más precisos, seguros y con mejores resultados a corto y largo plazo.
Menos dolor y
menos tiempo de
recuperación
La mayoría de los pacientes puede hablar y comer el mismo día de la cirugía, regresar a casa en menos de 24 horas y continuar su recuperación sin necesidad de cuidados especiales.
Generalmente no se requieren cuidados especiales ni adaptaciones en casa. El dolor suele ser leve y se controla fácilmente con medicamento.
En términos generales, los pacientes retoman sus actividades habituales entre los 10 y 14 días posteriores al procedimiento.
La recuperación puede variar dependiendo de la complejidad de cada caso y de la extensión de la cirugía realizada.
La experiencia del cirujano marca la diferencia
Diversos estudios han demostrado que los mejores resultados se obtienen cuando la cirugía es realizada por especialistas dedicados al tratamiento de enfermedades de la tiroides.
La experiencia del cirujano influye directamente en:
Mantener la calidad de la voz.
Preservar la función de las glándulas paratiroides.
Reducir el riesgo de complicaciones.
Lograr una cicatrización de mejor calidad.
Obtener mejores resultados funcionales a largo plazo.
Alcanzar resultados oncológicos superiores.
Por ello, elegir un especialista con entrenamiento específico y experiencia en cirugía tiroidea es una de las decisiones más importantes dentro del tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre la cirugía de tiroides
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No. La mayoría de los nódulos tiroideos no requiere cirugía. Sin embargo, todos deben ser estudiados adecuadamente para identificar aquellos casos que sí necesitan tratamiento y poder ofrecer los mejores resultados posibles.
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La mejor manera de saberlo es mediante una valoración con un especialista en enfermedades y tumores de la tiroides.
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Cuando la cirugía es realizada por un especialista con experiencia, la posibilidad de complicaciones relacionadas con la voz o los niveles de calcio es mínima. Además, se obtienen mejores resultados quirúrgicos y una cicatrización prácticamente imperceptible.
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Generalmente se utiliza anestesia general. El paciente permanece completamente dormido durante el procedimiento y al finalizar puede despertar y comenzar a alimentarse el mismo día.
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Depende de la extensión del procedimiento. En promedio dura entre una y dos horas.
Más importante que la duración es realizar el tratamiento adecuado, preservando cuidadosamente las estructuras que rodean la glándula para obtener los mejores resultados posibles.
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Depende de cada caso. En muchas ocasiones no es necesario retirar toda la glándula.
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Será necesario tomar diariamente la hormona que normalmente produce la tiroides. Fuera de ello, la vida puede continuar de manera normal.
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Solo en los casos en los que se retire toda la tiroides, cuando el tejido remanente no sea suficiente para producir la hormona necesaria o cuando la glándula ya no funcionaba adecuadamente antes de la cirugía.
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Normalmente no. Parte fundamental de la cirugía consiste precisamente en proteger los nervios responsables de la voz. En caso de presentarse alguna alteración, la mayoría de las veces es temporal.
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En la mayoría de los casos, para una cirugía sin cicatriz, es posible realizar la tiroidectomía transoral (a través de la boca) o con laparoscopia (incisiones milimétricas ocultas).
Cuando se requiere un abordaje tradicional, la cicatriz se localiza en la parte anterior del cuello. Al realizarse en un pliegue natural y con técnicas especializadas de cierre, suele ser prácticamente imperceptible.
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No. La cirugía de tiroides no ocasiona cambios de peso por sí misma.
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Existe el riesgo de que la enfermedad progrese y disminuyan las posibilidades de obtener el mejor resultado posible. Además, conforme avanza la edad pueden aparecer otras enfermedades que aumenten el riesgo quirúrgico o incluso impidan realizar el procedimiento de forma segura.
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Los costos derivados de una cirugía incompleta, fallida o que requiere una reintervención suelen ser considerablemente mayores que la inversión realizada desde el inicio en un tratamiento especializado. Cuando la cirugía es realizada por un equipo con amplia experiencia, el tiempo quirúrgico, los gastos hospitalarios y la probabilidad de complicaciones suelen ser menores.
Agenda una valoración especializada
Si has sido diagnosticado con un nódulo tiroideo, bocio, hipertiroidismo o cáncer de tiroides, una valoración especializada puede ayudarte a conocer las opciones de tratamiento más adecuadas para tu caso.
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